sábado, 21 de julio de 2012

Por caer.

Llega la noche y no hay remedio. Aparece la inquietud y su falta de auto-control.
Esa voz recorre sus tímpanos, y las pocas memorias recolectadas abomban su cabeza corriendo de extremo a extremo sin dejar espacio sin marcar.
No hay caso. Está atrapada por ese énfasis neutro y atrapante de su voz.
Pierde la mirada en cualquier objeto y aparece la picardía de sus gestos.
Se encuentra perdida y quizás "engañada" por el "afecto" recibido.
Se recuesta y piensa.
Escucha música de esa banda Británica la cual hace que lo piense aún más. Sin poder parar. Y sin evitar volver sus horas atrás sintiendo que lo vuelve a revivir y a sentir.
Revivir los perfectos y cortos momentos que existieron y ya no existen salvo en su real imaginación del pasado. Que no sabe si terminaron, si volverán a suceder, o simplemente eso fue todo.
Desea una señal que vuelva a dibujarle su sonrisa extraviada y que el motivo de ella, sea recibir la suya.
Quiere despertar de esa insoportable espera. Saber si sí o no.
Y se pregunta una y otra vez si ella falló. Si está haciendo algo mal o ya lo hizo.
Para qué le sirve vivir esto, y cuándo se va a dar cuenta el sentido de esa síntesis abierta.
Necesita salir de ese ahogo infernal. Donde la respuesta está en el correr de muchos días lo cuál es una tortura, o simplemente en un gesto nuevo desconocido e incierto que por ahí no llegase a concluir absolutamente nada. Pero necesita ya mismo algo. Por más pequeño que sea.
Explosiones por dentro, de sangre y deseos. Intenta mantener lejos a la frustración, no quiere volver a sentirla cerca de nuevo. Sabe que el golpe puede doler, marcar y dejarle una secuela. Y la aterra pensarlo. Y tiene miedo de sentir esas sensaciones de advertencia, porque no suelen fallarle. Intenta resistir con las últimas gotas de perseverancia que todo va a mejorar, y no será una caída más. Quiere volver a apreciar lo que pudo conseguir, y no quiere (no puede) cruzarse con la idea de ya haberlo tenido para no tenerlo otra vez.
Su mente está siendo interrogada una y otra vez.
Pide que aparezca. Que no le falle. Que no haya sólo investigado para luego retirase.
Que esos besos en la frente no hayan sido al azar, y esas caricias en la espalda al abrazarla hayan tenido sentido alguno.
Pide que regrese y le haga sentir que todo esto fue un descuido, que no la haya olvidado y le brinde de nuevo lo maravilloso que eran sus ojos.
Que la abrace y sólo sean ellos dos una vez más... y otra... para luego en ese futuro decir que sólo fue un susto y poder dejar esto atrás.

3 comentarios:

Vale dijo...

wow!! me encantó :D
Besos

Laucha dijo...

Excelente, la verdad es que me gustó mucho y me saco el sombrero.
Te felicito ! :D

Me gustó mucho la frase "Explosiones por dentro, de sangre y deseos.


Saludos ! :D
Buen sabado

caroo•.•. dijo...

Hermosaa entrada, el pueblo pide tu libro (?), Posta.