miércoles, 2 de mayo de 2012

Todos somos uno.

No arruines tu hermosura con espinas de la vida.
Asegurate una sonrisa como cada nuevo desayuno de un domingo despertando.
Intenta no usar palabras hirientes o enfurecidas, echando a perder horas de alegría. Y si así lo hiciste, no demores tanto en pedir disculpas.
Observate un minuto al día al espejo y sentite feliz de tener cada parte de tu cuerpo y de tu rostro.
Mirate por dentro y valorá tu alma, tu aura, tu esencia, tu juventud, tus cualidades.
Actúa con amor haciendo el bien de corazón, con paciencia y compasión hacia lo demás.
No te desvalorices, no te subestimes, no te derrotes a vos mismo.
Cada uno tiene luz propia, cada uno es bueno en algo como así no tanto en otras.
Hay que superarse a sí mismo, sin competir, sin compararnos. El límite está en la cabeza nomás.
Valorar a las personas que siempre están, que nos escuchan, al acto de respirar, de ver, de oler, de tocar.
Hay que intentar de tomarle el gusto a pedir perdón. De dejar de esperar.
Amar a los animales que son seres puros y ángeles, darles cariño y tomarnos tiempo en darles atención.
A veces el tiempo no es el que cura sino el que distorsiona peor las cosas.

Y hay que cuidarlo. Hay que tratarlo como si fuera algo importante o frágil que nosotros tengamos.
Se va y no vuelve. En él queda plasmado cada paso que hagamos, cada error, cada triunfo. Todo queda en las huellas del tiempo. Por eso hay que intentar actuar de la mejor forma posible. Con comprensión, ayuda y paciencia nos podemos entender todos mejor. Somos muy distintos entre sí y si entre nosotros mismos no nos aceptamos de entrada, capaz estamos perdiendo conocimientos que el otro nos pudo haber dado, o simplemente con ya ignorar a alguien no es un acto de pureza.
No busco para nada hacerme la gurú o algo por el estilo, pero es mi punto de vista, es mi forma de ver la vida, y mi modo a seguir.

Valorar demostraciones pequeñas llenas de dedicación y amor.
Valorar cada abrazo recibido. Valorar los besos. Y entregarlos llenos de valor.
Valorar a quién tenemos al lado. No importa qué sea de nosotros, amigo, pareja, conocido, familiar, estas cosas no marcan diferencia, porque lo importante es guardar el amor que esa persona nos da. Para mi es así. El amor es el título de los lazos entre las personas. Lazo corto o largo. Ayudando a alguien en la calle, en el colectivo, en la propia casa, todo eso es amor.
Y así como digo todo esto, tengo mis errores, a veces tal vez no demuestro mucho que realmente valoro muchísimo estas clases de cosas, a veces hay personas que no lo ven, pero realmente las demostraciones más simples suelen ser las más profundas.
La vida, el día, es amor.

Todo esto escrito son cosas que yo también debo emplear para mí misma, porque son puntos claves que sé que pueden darme una gran mano y hay algunas cosas que las dejo pasar o no puedo tomar totalmente el control. Tengo mis errores, mis defectos, mis rayes, pero no soy solamente todo esa parte, me gusta mucho estar para los demás, dar amor, ayudar. Soy una persona más así como quién está leyendo esto, vos tenés tus defectos, yo los míos, las personas que ahora caminan en la calle, quién te va a llamar por teléfono... Pero ¿somos sólo eso? No. Cada uno tiene sus hermosas cualidades, y esas son las cosas que deben opacar a los “defectos”. Somos hermosos seres humanos. Que no quepa duda.

2 comentarios:

Ary dijo...

Me alegro que vuelvan las publicaciones felices che ^^

"Asegurate una sonrisa como cada nuevo desayuno de un domingo despertando" y "No importa qué sea de nosotros, amigo, pareja, conocido, familiar, estas cosas no marcan diferencia, porque lo importante es guardar el amor que esa persona nos da." Geniales!

Beso ^^

PD: aprendi donde puedo poner mi nombre xD

Yamila Rojas dijo...

Awwwww ^^ muchísimas gracias por siempre leer mis escritos Ary!!
Y gracias por lo de geniales ^^ es satisfactorio saber que alguien leé y a alguien le agrada :)

Pd: Jajaja, me di cuenta jaja, un besote!