jueves, 7 de junio de 2012

Algún día me animaré a escribírtelo en papel...


Admiro tu fuerza, tu inteligencia, tu responsabilidad.
Tu preocupación incondicional hacia a mí.
Admiro los frutos de tu dedicación. 
Y la lucha que hiciste en los largos años de tu vida los cuales no te fueron fáciles.
Admiro el escudo para no soltar tu sensibilidad, la que intacta vive dentro de vos.
La forma que me cuidaste y cuidas. Buscando lo mejor para brindarme.
Intentando que no me falte nada, y dándomelo aunque a veces no sea tan necesario.
Así como hay muchas cosas buenas, no faltan las no buenas, pero no opacan ni disminuyen
todo lo que me asombra de el ser humano que sos.
Te agradezco por dejarme ser. Por la libertad. Por el compañerismo.
Aunque no siempre tengamos el mejor diálogo, ni entendimiento,
seamos de caracteres fuertes, sé que una persona mejor a mi lado no me pudo haber tocado.
Y me digo cuando pienso a solas: aunque sé que tengo muchas cosas que mejorar, abrir la cabeza y empezar a realizar, ojalá algún día alcance a ser todo lo que vos me haces ver en vos y lograr ser lo que vos deseas para mí, lo mejor.

Agradezco haber vivido todo lo que viví cuando tenía más inocencia que experiencia.
Gracias por siempre ocuparte de cuidar mi salud, por todos esos juguetes que me hacían pasar horas y horas jugando en el piso del comedor o en el patio, por ayudarme siempre en las tareas, por festejarme todos los cumpleaños dónde no faltaban tus ideas creativas, por las vacaciones de cada año, por cuidarme cuando enfermaba, por dejarme tener mascotas, por no retarme si comía en la cama o si quería ensuciarme, por dejarme aprender como yo lo deseaba, por no ponerme trabas cuando mi infancia me generaba curiosidad. 
Gracias por la forma en que me criaste. Gracias por lograr que a mis veinte cortos años sepa valorar tanto las sencilleces que nos rodea que mucha gente tarda en poder valorar. Gracias por formar parte de lo que soy. 
...Y aunque a veces puede parecer que todo esto no lo veo, por suerte, lo pienso día a día y siento un enorme agradecimiento y me siento afortunada. 
Tengo demasiado para decir, por agradecerle.
Mucho por lo cuál también pedir perdón.
Pero espero que algún día pueda entregarle poco a poco lo que se merece.
No sé si lograré alcanzar todo lo que le “debo”, pero sé que una de mis metas es hacerla sentir feliz. 
Te amo má.

5 comentarios:

Jeremias Jimenez Torres dijo...

"Agradezco haber vivido todo lo que viví cuando tenía más inocencia que experiencia." Me quedo con esa nostalgica verdad.

Lulii Cattáneo dijo...

Que hermoso todo lo que escribiste, pero mucho más el poder contar con alguien así :) no muchas personas pueden decir lo mismo. Me hizo acordar a algo que me pasó hace uno o dos años creo...que decidí escribir en una especie de carta todo aquello que nunca me animé a decirle a mi mamá, a mi tía...en fin a esas personas que tanto hacen por mí. Me acuerdo que no sólo les escribí porque sentía la necesidad de contarles todo lo que significan en mi vida, sino para que el día de mañana no tenga que pasar por el "si le hubiera dicho" o "si lo hubiera hecho". De todos modos esas personas saben siempre en lo mas profundo de su corazon lo agradecido que uno está por lo que hacen para darnos lo mejor. Besos!

Ainnoa♥ dijo...

Me encantó como lo escribistes todo

besos!

Vale dijo...

esta hermoso!! ojala y se lo escribas en papel!!!
besos :D

caroo•.•. dijo...

Es hermoso lo que escribiste yami, que lindo que a tus veinte cortos añitos como vos decis, sepas valorar todo lo que tu mama hizo/hace por vos, que es un montón, esta explícita de forma gráfica una relación madre-hija adolescente. Es re linda la entrada, y creo que si te animarias a escribirlo en un papel la harías muy feliz a tu mamá...todos deberiamos aprender a decir te amo cada dia, me encanto! :)